Cultura Maya Y La Tradición

Entre la cultura maya lo mas destacado fue la agricultura en el cual su cultivo mas esencial fue el maíz, influyendo poderosamente en las creencias y su

organización social, adoraban al dios del maíz al cual representaban por un joven con una mazorca de maíz en la cabeza. El método empleado en la siembra e es el llamado mil pero que ellos llamaban “col”, siendo el mas adecuado por el clima y suelos, el cual consiste en escoger un suelo, derribar los arboles, dejarlos secar y luego quemarlos para que las cenizas sirvan de abono. Sus vestimentas fueron creadas con el algodón haciendo los taparrabos para los hombres y cordón y vestidos sueltos para las mujeres.

Sus tradiciones fueron parte importante de su cultura, ya que se crearon muy en sus creencias, cuando un miembro de su familia moría se enterraban justo debajo de su casa, en caso contrario, los ricos fueron enterrados en tumbas acompañados de algunas de sus pertenencias, como joyas, cerámicas o alimentos. En la cultura Maya era común hacerles culto a los antepasados, especialmente a la familia real, el pensamiento para reunirse con los dioses al morir.

Otra de sus tradiciones comunes fue los sacrificios con humanos a los dioses, lo que hacían era arrancándole el corazón y quemarlo, luego apuñalaban el cuerpo inerte para que derramara más sangre para los dioses, o tirarlos por un barranco. La idea de utilizar los humanos como sacrificio era los pensamientos de que los dioses necesitaban más sangre para crecer más fuerte, sin embargo otra de sus tradiciones y parte de su cultura fue de practicar aveces la auto-tortura, en los niveles más delicado y hacerlo diario.

Entre algunas de las tradiciones en los mayas existió el matriarcado en algunas ciudades como Uxmal, donde las mujeres imponían la ley a los varones, con singular rigor las referentes al castigo para el marido infiel y a la prohibición de usar licores embriagantes antes de los sesenta años; la dote era obligatoria para el novio y después del matrimonio los esposos se radicaban en la casa de los padres de la novia donde hombre debía trabajar para pagar su alojamiento por espacio de cinco años, vencido este tiempo, podían trasladarse a casa propia; los hijos pertenecían a la madre hasta la edad de veinte años, salvo en las familias gobernantes, donde el mando se traspasaba siempre de padres a hijos.

Los edificios imponentes fortalecían el poder, la riqueza y la devolución de “la gente inferior” hacia la nobleza.

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *